Ciudadanos fuerza el debate sobre los vientres de alquiler con una propuesta que, aunque dice apostar por la modalidad altruista de esta práctica, tiene trampa. Colectivos feministas reconocen que el debate interno no ha cuajado en una postura de consenso y piden cautela, mientras el manifiesto de ‘No somos vasijas’ suma fuerzas para pedir su prohibición internacional.